Mi primer baño en las nubes

Como parte del deporte, los deportes de riesgo son una afición bastante bonita, aunque un poco elevada de precio, pero si haces cuentas, y dejas otros “deportes” más arriesgados para tu salud, te salen más rentables, es más divertido, y finalmente, más beneficioso.

Hace tiempo realicé puenting, que como dice Dani Rovira, viene del latín, “puent” que es puente, he “ing” que significa, tírate!, así que lo unes y tienes puenting, tirate del puente

Pues ahora ha tocado el salto en parachute, salto en paracaídas.

La experiencia, buena, muy buena.

Intente no pensar en ningún momento lo que iba a hacer. Ni estando a 4000 metros de altura.
Todo es normal, una avioneta llena de “buenas-personas” que intentan meterse contigo, ponerte nervioso, asustarte… es normal, es parte de tu primera vez en todo, tu bautizo… Mi instructor se hacia el dormido… pero no consiguieron ponerme “nervosio”. Fue divertido, se lo pasan pipa.
Por lo demás normal, miras por la ventana, igual que en un avión cuando viajas, hasta que la gente empiezan a chocarse las manos, “buen salto, buen salto“, y mis nervios aparecieron, calcule según respiración y sensación, 120-130 pulsaciones, todos se ajustan las gafas, comprueban sus equipos, y de repente el avión deja de subir… se abre la puerta y la gente empieza a desaparecer y te quedas solo con un tío enganchado a tu espalda dándote empujones y, o avanzas hacia la puerta o avanzas hacia la puerta, no te queda otra.

Estaba nublado, estábamos a 4600 metros de altura, por encima de las nubes, y de repente piensas en Felix Baumgartner, si tu te sientes privilegiado, como se sentiría él cuando saltó desde la estratosfera.

Y en ese momento COME ON!!!! y empiezas a caer, miras hacia abajo y tu instructor te indicas que mires al frente, al horizonte, ves la pequeña curvatura, respiras con normalidad, yo pensaba que no podría, pero fue posible, pude disfrutarlo.
Sigue la caida libre.

Se acercan las nubes rápidamente. Me aparece una pequeña sensación de agobio, como que te vas a estrellar contra algo, y plaffff, no te estrellas pero ya no ves nada, estas dentro de una nube… y no ví ningún archivo mp3, doc, ni copias de seguridad ni películas ni nada… me agobié pero pensé, “esto es rápido y salimos ya”, y efectivamente salimos,
Como mola!!!!!!, menudas vistas

y al momento sientes un pequeño tirón hacia arriba y tus piernas se balancean.

Paracaídas abierto.

El instructor te indica, alli Cádiz, allí Huelva, allí Portugal, allí abajo el aeródromo.
Ahora solo quedaba disfrutar de las vistas, vuelta a izquierda, vuelta a derecha. Y enseguida en el suelo.
Ya solo quedan las felicitaciones y los agradecimientos.

y no, no bese el suelo al aterrizar, ni falta que hizo.

La empresa, Skydive Spain te da un pequeño diploma recordatorio para que lo pongas en casa.
Ahora a pensar cuando será la próxima vez.